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VIAJES AL EXTRANJERO
El principal problema es la aparición de una complicación en
un país con un sistema sanitario deficiente, por lo que éste será un
condicionante importante a la hora de elegir los destinos.
Otro factor que condicionará la elección será el riesgo de contraer enfermedades
infecciosas de consecuencias y tratamientos a veces difíciles. Aquellos
destinos que exijan una vacunación específica o una profilaxis, como el caso de
la malaria, deben evitarse durante el embarazo.
Si el viajero sufre de alguna enfermedad crónica es muy importante llevar una
copia del historial médico. Hay que tener en cuenta el idioma del país de
destino y llevar una copia en ese idioma, y si no en inglés, para que pueda ser
entendido por el personal médico que pudiera atendernos.
Llevar un botiquín con las medicinas básicas de uso habitual: antitérmicos,
antibióticos, antihistamínicos, etc. Es conveniente llevar un buen seguro
de viaje y llevar información de los consulados y embajadas de nuestro país en
caso de emergencia.
Evitar en lo posible, el ritmo desenfrenado de los viajes organizados en los que
se sale del hotel muy temprano y se regresa de noche. Es recomendable llevar
siempre calzado cómodo, vestimenta adecuada al sitio y no olvidar la protección
solar con gorros o cremas, etc.
Hay que evitar el contacto con animales o enfermos que puedan contagiarnos
alguna patología.
CONSEJOS PARA EL VIAJERO
En lo referente a bebidas y comidas en viajes al extranjero
la Subdirección General de Sanidad Exterior hace las siguientes recomendaciones:
Lavarse las manos con frecuencia, sobre todo antes y después de
comer, manipular alimentos, ir al baño, etc. Beber agua
embotellada o debidamente tratada. Las bebidas calientes y refrescos
embotellados son más seguros. No tomar hielo que no haya
sido preparado con agua segura. Consumir sólo leche envasada y
derivados lácteos debidamente higienizados. Prestar atención a
la repostería y a los helados ya que pueden ser origen de enfermedades.
Evitar consumir pescado y marisco crudo ya que existen países en que
algunas especies pueden ser peligrosas incluso cocinadas. Comer
alimentos suficientemente cocinados y calientes. Cuidado con
los huevos crudos presentes en muchas salsas y preparados.
La fruta debe pelarse en el instante de comerse. Las
verduras no deben comerse crudas, las ensaladas pueden
ser peligrosas. Evitar las comidas de los vendedores
callejeros.
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